sábado, 7 de mayo de 2016

SEVILLA FC 3 – SHAKHTAR DONETSK 1 (5-3)


EQUIPO Y AFICIÓN…
BENDITA COMUNIÓN



Dicen que Mayo es el mes de las comuniones, y de esto, deportivamente hablando, nuestro Sevilla FC y su afición saben mucho, pues, es en mayo cuando esta unión se hace y se renueva cada año haciendo que los sueños se sigan cumpliendo. Más de 40.000 sevillistas con sus bufandas y banderas alzadas cantando el himno del centenario, creo que Srna y Pyatov son los únicos que pueden recordar algo parecido la última vez que estuvieron aquí, pero multiplicado por diez, pues si el Sevilla FC ha crecido en estos diez últimos años, su afición no se ha quedado atrás, pues cada año, esta bendita comunión ha ido creciendo de la mano, entendiendo equipo afición, que no es posible avanzar por separado, que se necesitan para lograr cosas como éstas, para hacer historia cada nueva temporada. Ayer otros miles de sevillistas también entonaron el himno desde los más lejanos y recónditos lugares de este lugar llamado mundo.


Me viene a la memoria, que asistí al primer partido de liga en casa de esta temporada y, después de analizar los noventa minutos, llegué a la conclusión de que a nuestro Sevilla FC le hacía falta más rodaje, jugadores nuevos que se tenían que adaptar, la marcha de otros, otrora importantes en su momento y que dejaban un listón muy alto para el que venía a suplir el puesto. Entre mis amigos sevillistas comentaba eso, que había que darle tiempo al equipo, que por entrar en Champions no nos garantizaba que tuviéramos un equipo ideal para esta competición, pues en mi modesta opinión prefería que el Sevilla FC saliera rebotado de la Champions y entrar en la Europa League para ganar la quinta copa y la tercera consecutiva. Loco me llamaron algunos, otros, que no era sevillista por desear que mi equipo no jugara en la élite del fútbol europeo, estamos a dos partidos de que termine la temporada, vamos a jugar la final de la Copa del Rey frente al FC Barcelona y anoche… ¡ay amigo!, anoche nos clasificamos para JUGAR LA FINAL DE LA EUROPA LEAGUE. Sí, dame pan y llámame tonto, pero mira dónde estamos, dos finales y… quizás… dos supercopas, quién me lo iba a decir, pues yo mismo, algunos amigos sevillistas saben que desde el principio estaba convencido de que teníamos posibilidades de llegar hasta el final y así ha sido, felicidades a todo el sevillismo.


Ayer, al salir del trabajo puse la radio del coche para escuchar la previa, Javier Cabrera buceando en un mar de aficionados que esperaban el autobús del equipo, un poco más tarde, Miguel Ángel Moreno, hacía comentarios sobre el estado del césped y otras cosas, en un momento de la retransmisión se quedó observando un detalle, quizás pasara desapercibido para aquellos que estaban en eso momento ultimando detalles a ras de suelo en el Sánchez Pizjuán y dijo algo así: estoy observando ahora mismo la lona que lleva el logotipo de la UEFA Europa League, está recogida, pero está recogida de tal forma, que desde la cabina parece la copa en sí, tiene la misma forma, ¿será una premonición?, efectivamente Miguel Ángel, tenías razón,  nos estaba diciendo que el Sevilla FC lograría el pase a la final, faltó quizás, aquel entorchado que José María Del Nido hizo instalar frente al Shalke 04, aquél SÍ O S”DÍ encendido, como la llama olímpica que da comienzo a una carrera, por ahora interminable, de este Sevilla FC, hago también alusión al comentario de otro gran sevillista hoy, Antonio Pedro Serrano, más conocido como “El Canijo de Carmona”: “Yo estaba tranquilo porque ayer era 5 del 5, como la copa que nos falta, la quinta. No sé si aquellos que prefirieron la Champions entonces sigan pensando lo mismo, pero pensadlo por un momento, podemos ser EL ÚNICO EQUIPO QUE PUEDE TENER CINCO COPAS y una en propiedad, EL ÚNICO.


La lluvia anunciada la tarde de ayer apareció a falta de diez minutos para el final y de camino el incendio que se había iniciado en el Ramón Sánchez Pizjuán donde el equipo ucraniano no daba crédito a ese resurgir de un Sevilla FC que parecía repetir la misma historia vivida en Lviv, y que empezaba a desmoronarse por momentos viendo como el “Dicen que nunca se rinde”, se enchufaba de nuevo al partido y que no estaba dispuesto a tirar la toalla y mucho menos delante de su afición y en su casa.


Quiero agradecer y decir, que para mí, el Shakhtar Donetsk, ha sido con diferencia y sin menospreciar a ningún otro rival del torneo, como digo, ha sido el mejor equipo al que se ha enfrentado el Sevilla FC, ha dado fútbol a rabiar, con una calidad impresionante, todo un equipazo del que espero, salga algún jugador la temporada que viene y que venga a quedarse en nuestra bombonera por un buen tiempo.

Comenzó el partido con un Sevilla muy enchufado, jugando al primer toque, presionando al rival en todas las áreas, cada palmo de terreno, incluso cuando el Shakhtar retrasaba el balón hasta el portero y evitando sus peligrosas salidas a la contra. Tal era la concentración del Sevilla que en un descuido del equipo ucraniano allá por el minuto 9 Gameiro agarra un balón en la frontal del área logra anticiparse a la defensa batiendo por debajo de las piernas al guardamente Pyatov, el Sánchez Pizjuán explotó porque estaban viendo a un equipo que no dudaba de sí mismo y que iba a por todas, siguió el dominio sevillista creando ocasiones en las que el rival veía peligrar su portería. La afición animaba como nunca, era aquí y ahora o nunca, este partido no lo podemos perder, vamos mi Sevilla, vamos campeón, esta jugada me recordó a la de Jesús Navas frente al Atco. de Madrid en la final de la Copa del Rey, curioso.


Pasaban los minutos y varios jugadores ucranianos fueron apercibidos con tarjeta amarilla, tarjetas que en la segunda parte  no les volvió a enseñar porque, en mi opinión, se pudieron quedar con nueve, amén del penalti a Gameiro, pero el Shakhtar empezaba a desesperarse. A punto de terminar la primera parte, nos pillan bastante adelantados y lentos en tapar huecos, dejamos a Eduardo (otro jugadorazo) solo y casi a placer bate a David Soria. En ese momento llegué a pensar que se podía repetir lo mismo que en la ida, pero a falta de dos minutos, terminaban las posibilidades de un acoso ucraniano.


En el segundo tiempo, volvemos con el chip cambiado, seguimos controlando a jugadores como Marlos, Kovalenko, incluso kucher, y es que el Shakhtar ha sabido crear un bloque con unos jugadores excepcionales y de mucha calidad, no nos podíamos dormir en los laureles, nada de pensar en defender, hay que atacar, con la cabeza bien fría y el balón en los pies, llegando la recompensa en los primeros minutos de la segunda parte, Krychoviak, que ayer estuvo luchador recordando en ocasiones al comandante Drago, se lanzó al ataque con un balón que acabaría en los pies de Kevin Gameiro, esta vez la jugada casi calcada a la del primer gol pero por la parte izquierda, poniendo nuevamente al equipo por delante y haciendo visible el camino hacia Basilea. Fueron pasando los minutos y, a pesar de las salidas del rival buscando nuestra portería, el Sevilla se esmeraba en seguir abriendo brecha para asegurar el pase, casi en el meridiano de la segunda parte Mariano Ferreira engancha un balón en la frontal del área -pensé que centraría- pero… qué trallazo, una puertiña como la de Antonio Puerta, como la de Coke, pero desde el ángulo opuesto, con la derecha, y todos pudimos ver a cámara lenta como ese balón trazaba una trayectoria que se iba alejando del guante de Pyatov a medida que éste se estiraba tratando de blocar la bola. Golazo y todo el Pizjuán en pie, golazo y golazo. Espectacular, impecable, impresionante, gol de final.


Quedaban 30 minutos más el descuento, ahora el Shakhtar tenía que marcar dos goles más si quería el billete para Basilea, idas y venidas, escaramuzas y una jugada en la que se suceden dos faltas, una de ellas para mí penalti a Gameiro, dos faltas seguidas que debieron tener sendas amarillas y creo que eran las segundas pero al dejar seguir el juego el colegiado no pasó nada, creo que sacó amarilla por la primera pero seguramente el jugador ucraniano no tenía ninguna, también tuvo en sus botas Gameiro al empalmar un balón a media altura en espectacular chilena y que hubiera supuesto el hat-trick, francamente, ayer fue un partido para un 5-1 por lo menos.

Pasaban los minutos y poco a poco el equipo ucraniano veía cómo se esfumaban sus posibilidades de llegar a la final, a falta de diez minutos apareció la lluvia, que poco se hizo notar en un estadio enfervorizado con la proeza de su equipo, el fortín de Nervión volvía a ser inexpugnable, creo que lo que se vivió anoche en el Ramón Sánchez Pizjuán, lo recordará para siempre Mircea Lucescu, de cómo este Sevilla FC, les remontó y les venció cuando todo parecía ponerse de su parte.


Voy a ir despidiéndome sin antes elogiar a todo el equipo por el esfuerzo, casta y coraje desmotrado ayer, pero dándole un mérito especial a dos jugadores, a Kevin Gameiro, porque ayer parecía que había tres o cuatro en el campo, lo mismo estaba en el área contraria intentando marcar y marcando, que aparecía en el córner defendiendo como un defensa más, increíble lo que corrió y luchó ayer, por otro lado, a Mariano Ferreira, otro corredor de fondo y que aparecía en todas partes, comprometido y modesto, tuvo su recompensa con un magnífico gol, me imaginaba ayer a Mariano con Navas y Gameiro y Vitolo, esto hubiera sido una locura, un coladero, quién sabe, igual “el niño” vuelva a casa por navidad, y ya por último a Tremoulinas, que después de estar en el dique seco un tiempo y volver a enfundarse la camiseta, hizo un estupendo partido y al que le deseo una pronta recuperación de esa lesión que no le va a permitir jugar lo que queda de temporada.



Ánimo y salud para todo el plantel que tenemos de baja y ojalá que si logramos sendas victorias de esas dos finales sirvan en parte para mitigar las lesiones, y si me lo pones a tiro, igual les ayudamos con otras dos más.


Muchísimas felicidades a todo el sevillismo por haber tenido paciencia y ser comprensivo con este equipo, el desgaste ha sido brutal pero ha tenido su recompensa, dos finales, dos, no una, dos.


Hasta la victoria… siempre.

Sevillista do smirti.